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CONDENADO EL DIRECTOR DE UNA FÁBRICA POR EL ACCIDENTE LABORAL DE UN OBRERO QUE PERDIÓ LA VISIÓN DE UN OJO

 

 

 

Una multa de 5.400 euros es la pena impuesta por el Juzgado de lo Penal de Soria al director de la empresa Rugui Ólvega por el accidente que sufrió un trabajador como autor de un delito contra la seguridad de los trabajadores, en su modalidad de imprudencia grave, y en concurso ideal con un delito de lesiones imprudentes.

 

El condenado deberá, además, indemnizar de manera conjunta y solidaria con la compañía aseguradora y, subsidiariamente con la compañía Rugui Ólvega SL, al empleado accidentado en la suma de 97.000 euros, incluido intereses y la cuantía de las costas de la acusación particular. Según la sentencia, el acusado ya ha cobrado 92.183,95 euros, por lo que queda de abonar la cuantía de 4.816 euros que se debe pagar en un plazo de dos semanas por transferencia bancaria.

La titular del Juzgado de lo Penal de Soria considera que el accidente tuvo su causa directa en «la no utilización de unas gafas adecuadas, además de no exigirse la utilización de este equipo de protección individual en el área de acabado de laminado, ni existir señalización alguna que recordara la obligatoriedad de usar gafas de protección ocular».

El trabajador sufrió el impacto de un alambre, cuando intentaba cortar un trozo, en el ojo derecho y que como consecuencia perdió la visión.

La sentencia considera probado que sobre las 17.00 horas del 29 de octubre de 2012 el trabajador que resultó lesionado estaba en la empresa Rugui Ólvega, dedicada al conformado de acero por laminación, en la sección de recuperación de paquetes conformados por diversas planchas de acero, donde se encargaba de efectuar una operación de control de calidad de su estado, con objeto de eliminar aquellas planchas no conformes».

 

Plancha defectuosa

En un momento determinado, el operario detectó en uno de los paquetes una plancha defectuosa, «y sin disponer de unas gafas de protección adecuadas, ni existir ninguna señalización en la zona de trabajo que recordaba el uso obligatorio de este equipo de protección individual procedió a cortar con unas tenazas el alambrón que sujetaba el paquete para retirar la plancha y sustituirla por otra».

Así, el empleado «procedió nuevamente al atado manual del paquete, valiéndose de un alambrón que se hallaba enganchado a la pared, dejándolo en el suelo y pisándolo para inmovilizarlo y cortar un tramo, momento en que el extremo libre del alambrón, que seguía colgado de la pared, se proyectó hacia arriba impactando en el ojo derecho» del empleado.

Como consecuencia de estos hechos, el trabajador sufrió traumatismo ocular perforante en el ojo derecho, pérdida de cristalino, pérdida sectorial del iris y herida corneo  amplia afectando al área pupilar, requiriendo para su sanidad tratamiento médico quirúrgico, tardando en curar 197 días, de los cuales 17 fueron de hospitalización y 181 impeditivos para su actividad habitual, quedándole como secuelas perdida de la visión del ojo y perjuicio estético entre ligero  y moderado.

Según la resolución judicial, que es firme tras el acuerdo alcanzado entre las partes, el accidente tuvo «su causa directa en la no utilización de unas gafas adecuadas, además de no exigirse la utilización de este equipo de protección individual en el área de acabado de laminado, ni existir señalización alguna que recordara la obligatoriedad de usas gafas de protección ocular».

Según la resolución judicial del Juzgado de lo Penal de Soria, el director de la empresa, J.M.O.A., «debía asegurar el cumplimiento de los preceptos de seguridad e higiene y dotar de los medios necesarios para alcanzar los objetivos exigidos en materia de seguridad y salud laboral».

La juez estima en la resolución judicial que el director de la planta no facilitó «el adecuado equipo de protección individual para desempeñar los trabajos en la zona de acabado de laminado, pues si bien se había determinado en la evaluación de riesgos la necesidad del uso de gafas y se habían proporcionado al trabajador las misma, estas no eran las adecuadas para la protección ocular que protegiera a los trabajadores frente al riesgo de golpes por latigazos de materiales en tensión».

La empresa Rugui Ólvega SL tenía suscrito un seguro de responsabilidad civil con una compañía aseguradora, la cual ha abonado al trabajador lesionado la suma de 92.183.95 euros en concepto de responsabilidad civil.

 

Fuente. Heraldodesoria